jueves, 5 de junio de 2008

COMENTARIO ESPECIAL PARA SHABUÓT

Shabuot
La entrega de la Torá

DE PARTE DE LOS JÓVENES DE "YAJAD LEOLAM"


En el grandioso día del seis de sivan, D’os se presento en el monte Sinai para entregar la tora a su pueblo elegido.
Inmediatamente saliendo de la esclavitud en Egipto, llamo D’os al pueblo para que recibiera el yugo espiritual de la Torá.
El pueblo, complacido por la propuesta, acepto y declaro con firmeza: “Haremos y Escucharemos” .
Cincuenta días contaron con ansiedad para llegar a aquel dichoso día, en el que se consagraría oficialmente como El Pueblo de D’os.
En el momento de la entrega de la tora todo el mundo se estremeció. La voz de D’os colmaba el espacio, su tono era tan fuerte que rompía los árboles en pedazos. Los desiertos se sacudían, y los bosques se desnudaban. El rey David narra este acontecimiento que dejo huella en la historia universal en los salmos:
“Oh D’os, cuando ibas delante de tu pueblo; cuando marchabas por el desierto, la tierra temblaba, los cielos se inclinaban ante tu presencia…”

El midrash relata también aquel acontecimiento:
Cuando D’os se presento en el Monte Sinai para entrar la Torá, lo acompañaron 22.000 carruajes celestiales. El sonido del shofar se escuchaba fuertemente; su intensidad llego a tal grado que logro alarmar al mundo entero. Cuando ya entregaba la Torá, la voz de D’os se oía desde los extremos. Los reyes de la tierra, espantados por aquel acontecimiento, acudieron con bilam, el profeta de las naciones, y le preguntaron:
1 ¿A que se debe esta voz tan potente que oímos? ¿Será que D’os quiere mandar el diluvio al mundo nuevamente?
2 Ya juro que no mandaría el diluvio para destruir al mundo, respondió claramente Bilam.
3 El escándalo se debe, respondió bilam, a que en este momento D’os esta entregado a Israel su tesoro preciado (la Torá), el cual lo tenia guardado desde 974 generaciones antes de la creación del mundo; de esta manera se desprende de el y de este modo lo entrega.

Al darse cuanta las naciones el la solemnidad de este acto, se unieron al mismo tiempo y proclamaron a D’os: “D’os bendiga a su pueblo con la paz”


Después de que fueron entregadas las Tablas de la ley, D’os le ordeno a Moshe que construyera un Tabernáculo Móvil, para que funcionara como templo provisional mientras permanecieran en el desierto. Entra todos los objetos del tabernáculo, se encontraba el arca sagrada donde se guardaban las tablas de la ley.

Esta arca estaba ubicada dentro del lugar más sagrado, en el cual solamente podía entrar la persona más santa (sumo sacerdote), en el día más santo (yom kipur).
Es por eso que surgen dos preguntas:

Primero: ¿Con que finalidad fue entregada la Torá con tanto escándalo, causando un alboroto mundial? ¿Qué necesidad hubo para ello? ¿Por qué no hizo D’os la escena mas modesta y recatada?

Segundo: Si ya entrego la tora con tanto esplendor, ¿Por qué luego se la escondió dentro del arca? Se la debería colocar en una vitrina, en un lugar visible, donde todos pudieran observarla y admirarla!!!

En el talmud esta escrito que D’os puso al mundo una condición al crear el mundo, si Israel recibe la tora ustedes existirán, y si no, los regresare a la desolación. Esta condición no era ni un castigo y mucho menos una imposición, sino una realidad y muy cierta. ¿De que serviría el mundo sin la espiritualidad de la Torá? ¿Acaso el hombre podría guiar su instinto animal sin esa luz?
La relación entre el mundo y la tora es inseparable, universo sin tora equivale a un ser humano sin vida. Y así el universo espero a que llegara shabuot, ya que de una decisión dependía su existencia.

En el momento que el pueblo de Israel proclamo: “Haremos y escucharemos” el universo se lleno de alegría y entusiasmo. Los componentes de todo el universo quisieron testimoniar la viva voz, que era la Torá quien les daba el ámbito de su existencia. Esta podría ser la razón del gran alboroto en la entrega de la Torá. Ellos a su modo participaron en el acto, la tierra tembló, las aves no volaron, todo con el propósito de dar a entender la supremacía de la Torá sobre el mundo.

Toda esta alegría fue la que llevo al pueblo a caer en un grave error, que de haber seguido en el hubiese perdido la categoría y el prestigio que había alcanzado. Para ese entonces los yehudim se sentían satisfechos y muy tranquilos, pues orgullosamente tenían el titulo de “El pueblo privilegiado”.

El dueño del mundo los guiaba por el desierto, y les ofrecía su protección y manutención. La esclavitud de Egipto ya se había olvidado, y se sentían muy placenteros con la vida que llevaban. No podían pedir mas!!!1

Pero así, fueron olvidando sus deberes, olvidando las responsabilidades que el gran tesoro de la Torá implica. La Torá había pasado de ser un símbolo y corona frente a las demás naciones. El solo hecho de tenerla los hacia sentirse orgullosos de si mismos. La recibieron y eso era todo no necesitaban esforzarse para alcanzar altas categorías que ella ofrece. El conformismo estaba presente n la mayoría del pueblo. Hashem Detecto este desprecio, y por esa razón ordeno a Moshe que construyera un tabernáculo y escondiera allí la Torá. Esto con enseñarle al pueblo una lección:


“La tora es lo mas grandioso que hay, pero lo mas difícil de conseguir”

Pertenecer al pueblo de Israel es un privilegio. Ello le otorga al yehudi el derecho de ser participe en su estudio (la tora). Más no lo convierte en un estudioso y activo. Sin esfuerzo ni dedicación jamás sentirá el hombre la luz y la felicidad que esta le otorga. Para que la Torá pueda proporcionar paz y saciedad espiritual al alma, es obligación de que el hombre la estudie, que la adapte a su sistema de vida, pero sobre todo, que preserve en ella.

En la entrega de la tora participaron seiscientas mil personas, y las letras de la tora suman esa cantidad.

Esta similitud es para enseñarnos que cada miembro del pueblo de Israel tiene una parte en ella. Cada quien debe esforzarse en investigar cual es su letra y su misión que tiene que descubrir en la Torá.

Shabuot es la fiesta de la entrega de la Torá. Ella está escondida en el hejal (arca sagrada), esperando a que cada quien tome la parte que le corresponde de acuerdo con el nivel espiritual de su alma.




Fuente:
Fechas y conmemoraciones, por Shelomó Sued. 1996.



Jag Sameaj les deseamos en Yajad Leolam.